
David Wilkerson
Cuando leo acerca de las hazañas de los santos del Antiguo Testamento, mi corazón arde. Estos santos estaban tan cargados por la causa del nombre de Dios, que hicieron poderosas obras que desconciertan la mente de la mayoría de cristianos hoy en día.
Aquellos santos de antaño eran como rocas en su negativa en ir delante sin una palabra de Dios. Y ellos lloraron y gimieron a veces por días por la condición descarriada de su casa. Ellos se negaban a comer, beber o lavar sus cuerpos. Ellos arrancaban mechones de pelos de su cuero cabelludo y sus barbas. El profeta Jeremías inclusive se recostó de costado en las calles de Jerusalén por 365 días, continuamente advirtiendo del juicio venidero de Dios.
Me pregunto ¿De donde estos santos obtuvieron la autoridad espiritual y la fuerza para hacer todo lo que ellos hicieron? Ellos eran hombres de una clase diferente, siervos de un tipo totalmente diferente de aquellos que nosotros vemos en la iglesia hoy. Simplemente no me puedo identificar con ellos y su andar. Yo sé que no soy totalmente de su clase. Y no conozco a un solo cristiano que lo sea.
Algo acerca de esto me inquieta. La Biblia dice que las proezas de los hombres del Antiguo Testamento fueron registradas como lecciones para nosotros: “Estas cosas les acontecieron como ejemplo y están escritas para amonestarnos a nosotros a quienes han alcanzado los fines del siglo” (1Corintios 10:11). Sus historias son como ejemplos, para mostrarnos como mover el corazón de Dios, o como llevar a un pueblo corrupto al arrepentimiento.
Así que, ¿Fueron estos santos una raza especial? ¿Eran superhombres, con un destino predeterminado, dotados con poderes sobrenaturales desconocidos para nuestra generación? De ninguna manera. La Biblia declara enfáticamente que nuestros piadosos ancestros eran personas como tú y yo; sujetas a las mismas pasiones de la carne (vea Santiago 5:17). El hecho es que, sus ejemplos nos revelan un patrón a seguir. Estos hombres poseían algo en sus caracteres que causaba que Dios pusiera su mano sobre ellos. Por eso Dios los escogió para cumplir sus propósitos. Y él nos insta a buscar la misma calidad de carácter hoy.
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1 comentarios:
Hola!,. me topé con tu blog y solo quiero decir q es cierto todo lo q escribes, al igual q tu mi corazón se enciende al leer historias de hombres llenos de su Espiritu, pero también palpita de coraje por el hecho de saber q el Dios de esos hombres es mi Dios también pero se que la diferencia es la búsqueda, debe haber una persistencia por anhelar su Presencia y estoy segura q eso es lo que todos en la historia de los avivamientos han hecho, pasar tiempo con Dios, no minutos, horas, dias si es necesario, esa es la diferencia y aún se nos demanda más a nosotros en este tiempo porque tenemos más recursos espirituales,... pero, sabes algo?, está cerca algo fuerte, hay un avivamiento en crecimiento, el último y gran avivamiento q recorrerá el mundo entero y después de esto Jesús vuelve por nosotros,....
asi que no nos queda más q encerrarnos con él, detener el tiempo y secuestrar su presencia para poder pararnos en el mundo y encender cada lugar con su Fuego...
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